Uso compartido
Cada espacio, con sus acuerdos.

Sala compartida con áreas de descanso junto al jardínValmar
Una propiedad de uso compartido necesita distinguir las áreas privadas de las comunes. Revisamos los accesos, la capacidad y los horarios para que cada persona sepa qué puede usar durante su estancia.

La cocina, la sala o la terraza pueden compartirse sin que se pierdan de vista las necesidades de cada ocupante. Acordamos cómo se organiza la limpieza y dónde se guardan los artículos personales. Las reglas de ruido, visitas y uso del equipo deben conocerse antes de llegar para evitar dudas entre quienes comparten la casa.

Loft amueblado con materiales cálidos y luz natural

Convivencia

Una cocina compartida con lugar para cada persona.
Imagen de referencia del espacio

Convivencia

Horarios claros para utilizar las áreas comunes.
Comedor con mesa de madera y cerámica clara

Convivencia

Acuerdos sobre visitas y ruido durante la estancia.
Rincón de lectura con asiento y librero de madera

Convivencia

Un contacto para resolver dudas de convivencia.
Departamento equipado con sala, comedor y vista a la ciudad

Convivencia

Accesos definidos para residentes y visitantes.
Espacio amueblado con sala, comedor y almacenamiento

Convivencia

Una sala para reunirse sin ocupar las habitaciones.
Sala de trabajo con mesa y luz natural

Convivencia

Terrazas compartidas con horarios de descanso.
Casa con acceso y jardín cuidados

Convivencia

Artículos personales guardados en su propio lugar.